martes, 22 de octubre de 2019

MUTAGÉNESIS - Marina González & Manuel Garrido



Mutagénesis es un libro de relatos sobre la supervivencia que escribe Marina González e ilustra Manuel Garrido. Una de sus cualidades es el hecho de mantener precisamente ambas formas: el texto y la ilustración en plano de igualdad, es decir, sus imágenes no están supeditadas a lo escrito. Se trata de una apuesta experimental en la que prima lo expresionista y la plasticidad a través de cuentos heterogéneos y linograbados. 

La autora nos presenta unos relatos que podrían catalogarse como prosa lírica, haciendo eco de su vocación poética. En cada una de las historias encontramos imágenes potentes que vienen de una particular visión de la condición humana y exponiendo la hondura a través de lo cotidiano, recordando a la mejor Clarice Lispector y sus personajes femeninos, caseros, pero al mismo tiempo mágicos, o una nueva forma de hallar fantasía en la cotidianidad. 

Marina González (1985) es una escritora valenciana radicada en Lisboa. Su voz a veces busca trazar una cínica descripción del mundo que se deshumaniza paulatinamente. En ella vemos homenajeados referentes de la poesía universal: Safo y Dylan Thomas, de Pessoa y de Emily Dickinson, y que no obstante conserva su propia originalidad. Con El Doctor Sax editorial también ha publicado su cuarto poemario Puro Buitre (2018).

lunes, 21 de octubre de 2019

EL GATO - Giovanni Rajberti (Segunda edición ilustrada por Natalia Verginella)



SEGUNDA EDICIÓN ILUSTRADA POR NATALIA VERGINELLA


El Gato es sin duda la mejor obra de Rajberti, reconocido por el mismísimo Baudelaire, que tuvo entre sus manos este libro y lo encontró muy divertido. En este panfleto sobresale la visión misántropa e individualista de Rajberti, acompañada de humor, fina ironía y ligereza. Tratando temas universales como la filosofía —humana y gatuna—, la naturaleza mezquina del hombre, las relaciones sociales y la negación de cualquier tipo de autoridad; este libro, traducido a varios idiomas, aparece aquí por primera vez en castellano. Durante más de ciento cincuenta años la crítica ha intentado etiquetar al Rajberti unas veces como liberal, otras como libertario, si bien la singularidad de este escritor consiste en su pensamiento: libre.




viernes, 4 de octubre de 2019

CANTOS ÓRFICOS - Dino Campana



INTRODUCCIÓN Y TRADUCCIÓN:
JUANJO MONSELL

Dino Campana (Marradi 20 agosto 1885 - Scandicci 1 marzo 1932) es considerado como el único poeta maldito de la literatura italiana del siglo XX. Uno de los motivos de su unión a los poetas maudits fue su interés y fascinación por poetas como Baudelaire, Verlaine, Rimbaud y Mallarmé, hecho que ha generado el surgimiento de una leyenda en torno a su figura Esta leyenda se ha sustentado no tanto en el carácter hermético y de difícil comprensión de su obra poética como en su biografía y su carácter. Sus extravagancias y su insociabilidad, provocadas por la enfermedad mental que padecía, los múltiples viajes que realizó buscando la huida, su taciturnidad, su aspecto físico (ropas raídas, zapatos viejos, largos cabellos y barba) y su pronta muerte han alimentado esta leyenda. 

La poesía de Campana debe ser vista y oída, para después ser leída. Así lo exige la enorme cantidad de imágenes marcadas por el juego cromático y de luces y sombras que aparecen dentro de los Cantos Órficos; así lo exigen las descripciones de paisajes ligados a la naturaleza, algunos estáticos y, otros, de un dinamismo inaprensible provocado por el continuo devenir del vagabundeo y del viaje. Así lo exige la presencia constante del silencio y la mudez, reflejo de soledad y libertad, que contrasta con los diferentes cantos, gritos o ruidos y la musicalidad que adquieren ciertos elementos naturales, como el agua.

 «Paseo bajo la pesadilla de los pórticos. Una gota de luz sanguínea, después la sombra, después una gota de luz sanguínea, la dulzura de los sepultados. Desaparezco en un callejón pero desde la sombra bajo un farol se emblanquece una sombra que tiene los labios teñidos. ¡Oh Satanás, tú que a las rameras nocturnas pones en el fondo de los cuadrivios, tú que desde la sombra muestras el infame cadáver de Ofelia, oh Satanás ten piedad de mi larga miseria!»